Comprendo al cuerpo mortal y sostén, lo psíquico y la libido en el proceso de esta obra no de manera aislada, sino como un espiral
que en su vaivén hacia su centro y hacia afuera, conecta en los propios puntos sensibles de nuestra totalidad. Esas combinaciones definidas, iluminan una nueva cara del prisma, que desemboca en lo inevitable del deseo, ya en mis manos.
Final y comienzo al unísono, relacionado con la visión cuántica en cuanto a la interconexión y ambivalencia, lo que hace al sentido e identidad humana.
De ahí su título, que conceptualiza el transmutar de lo emocional.
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Lápiz sobre papel
66x 95cm
2026